martes, 6 de enero de 2015

El mito de la originalidad: Pertenecer a un estilo.

El mito de la originalidad: Estilos.
Cuando estaba en la secundaria pasé por un puente que me hizo, a estas alturas de mi vida, darme cuenta de algo muy importante para todos los seres humanos. La necesidad de pertenecer y más tarde el ideal de individualidad.
Comenzaré por contarles la experiencia. Me gusta el anime desde los 10 años, a los 12 ya era una ávida consumidora de los animes que se traían a México y de los que ni siquiera verían la luz en occidente. Esto era algo anormal en mis círculos sociales, principalmente mi salón de clases de la primaria, al principio era algo sin mucha importancia, todos lo veían diferente pero se quedaba hasta ahí. Más tarde en la secundaria y con los primeros problemas con el sexo opuesto se me adjudicó un sobrenombre que al principio me confundió. Rara.
En ese momento me sentó muy mal, ahora que lo veo me doy cuenta que realmente no era un insulto, era la realidad. ¿A quién más se le ocurriría ponerle a todos sus compañeros los nombres de los personajes de Naruto? Tenía sólo 2 amigos que compartían mi fanatismo, y los demás me siguieron la corriente. Pues sí, eso era algo raro ¿o no?
De todas maneras a una chica de 13/14 años que tiene problemas de autoestima no le ayuda nada que en la escuela le digan “la rara” es más pareciese que el término es ofensivo. Por aquél entonces no le daba mucho uso al internet, me gastaba mi tiempo visitando foros y leyendo fanfics, sin embargo era poco participativa y muy antisocial en la red. Cuando hice mi primer amigo fui muy feliz, con él podía hablar de todo lo que con los demás no podía hacer porque no era comprendida. Con mi grupo no estaba en sintonía.
Al iniciar la preparatoria conocí más personas — siempre en línea- que la pasaban igual que yo, sus amigos y compañeros los trataban mal por tener un gusto diferente y raro. Entonces ellos usaban el término original. ¡Claro! Pensé, soy original. Nadie más es como yo en ese salón de normales.
Con el paso del tiempo me percaté que no solo era un sufijo usado por los otakus, sino también por las consumidoras de doramas, kpop, jpop, cosplayers, etc. ¿Acaso todas esas personas también fueron tachadas de raras en algún momento? Pues sí. Y entre etiquetarte como raro a etiquetarte como original… creo que no hay mucho que pensar ¿verdad?
El problema reside en usar esa palabra como si fuese verdad. ¿Qué tan originales somos cada uno de los seres humanos? En promedio… pues nada. Claro, no negaré que existan personas con ideas un poco originales, pero los demás mortales como nosotros solo somos la repetición de la repetición de la idea original.
En un mundo con tantos años de existencia ¿Qué de nuevo podríamos aportar nosotros? Todo es la modificación, ampliación o redundancia de una idea pasada. Los inventos más novedosos son un avance a una idea previa, su mejora, mas no su creación.
Nadie va a encontrar el hilo negro a estas fechas de existencia.

Bueno, con los estilos asiáticos me pasa algo bien curioso. Me inicié en esto por dos cosas, la primera es que mi contacto empezó por el anime y el manga, a mí me gusta la ropa holgada, calcetas altas, botas, entre otras cosas y de pronto ver a varias chicas vistiendo algo casi igual en alguna página de internet, me hizo interesarme en el tema. Y me fui adentrando bastante. El problema era leer a cada rato la palabra “original”
Y no como un colectivo, sino en la individualidad. Primero viene la etiqueta del estilo, pastel goth, ulzzang, mori, tomboy, gyaru.
La etiqueta es lo más superficial del asunto. Nombrarse a uno mismo de una manera representa también pasar a formar parte de un colectivo. Por ejemplo, si dos mujeres se encuentran en la calle, una de ellas es feminista y la otra no, casi siempre la conversación termina ahí [o en una disputa de opiniones y posturas] la feminista tiene un grupo que respalda su opinión, mientras que la que se declara no feminista no tiene grupo de soporte y es su palabra contra la de todo el colectivo de la feminista.

Según la teoría de Maslow, llamada pirámide de necesidades; los humanos tenemos la necesidad de pertenecer a un grupo. Pertenecer también implica compartir ideales, opiniones y hasta modos de vida. Se pertenece a grupos religiosos, intelectuales, políticos, filosóficos que implican una crisis personal que opera en cada individuo de manera consiente y con los riesgos claros se adentra en él.
Y luego estamos nosotras, que nos definimos a través de un estilo oriental / occidental. La moda es un accesorio, pero mucho se le ha adjuntado de modo de vida. En algunos casos primero nació la superficie – lo que vemos es decir el tipo de ropa, peinado, maquillaje, etc- y más tarde nació el estilo de vida, o en su defecto no tiene ninguno.
 El pastel goth, por ejemplo, cuando apareció fue el acabose de muchos góticos. Mucha gente argumentó que el nu goth no era malo, era original y bonito, esto enfadó a los góticos por una simple razón. Para ellos el estilo gótico era el reflejo de sus creencias, de su modo de vida que a través de la ropa y demás firmaba su sello personal. Para ellos la vestimenta era parte de su vida, de su ideología, es un accesorio representativo. Verlo convertido en un estilo que combina colores pasteles con cosas que son “góticas” era para ellos una burla. Este estilo retoma varios elementos góticos sin embargo se separa mucho de su esencia, no tiene esqueleto que soporte el accesorio. El maquillaje y lo demás pasan a ser el principal distintivo del estilo y no hay nada más profundo.
Por otra parte el gyaru comenzó siendo un estilo de vida. Para las gal el dejar atrás el estereotipo de mujer sumisa japonesa era su principal objetivo. Era una rebelión social que se manifestó a través de la ropa, las pestañas exageradas, el maquillaje distintivo. El propósito era romper esquemas, paradigmas y ser independientes. Juntas ellas podían hablar lo que con otras colegiales no, temas tabú, de mente abierta, etc. Esas eran o son las gal. Hay algo más profundo que mueve su estilo de vestir. Pertenecer a un grupo te convierte en alguien importante, te da una ficha de presentación, puedes decir soy “inserte colectivo” y tu opinión está respaldada por este grupo.
Lo siguiente es cuando te absorbe el colectivo. Para muchas, principalmente cuando el ulzzang estuvo en su apogeo de moda, el estilo era tremendamente cruel. Se definió que sí y que no podía ser considerado ulzzang, lo que se salía de la norma era “castigado” por el colectivo. Me tocó ver a chicas subiendo sus fotos pidiendo consejos en grupos de este tipo, los comentarios eran siempre los mismos y si ustedes han tenido contacto con estos no me dejarán mentir que son los iguales – mismas poses, mismo make up, mismo vestuario, etc- actualmente la intensidad ha bajado un poco pero ni tanto.
Aquí viene el paso que debería seguir. Abandonar el colectivo o saber separar la individualidad del grupo de pertenencia. Hace poco una antigua ulzzang comentó que se le hacía muy tonto que para pertenecer a este estilo tuvieran que ponerse las mismas poses en las selfies, el mismo estilo de boca, maquillaje, todo. Muchas se parecen entre ellas porque tienen las mismas inspiraciones y las mismas “reglas” bueno, esto no fue lo malo, sino lo vino después. Muchas se dedicaron a atacar a esta ex ulzzang por ese comentario, ofendidas de manera personal hasta la médula.


Cuando se ataca al colectivo se ataca la individualidad.
El problema no está en pertenecer sino en creer que ese grupo te define como persona. En los grupos amplios siempre existen muchos tipos de personas, y entre más personas más probabilidad de encontrar gente menos concentrada. Por no decir otra palabra. Es una regla general, no es que cierto grupo sea más tonto o esté más equivocado que el otro, pero siempre existe esta proporcionalidad.
Por ejemplo, con Naruto existen muchos subcolectivos dentro del mismo, desde las shipping hasta los que estuvieron felices con el final y quiénes no. Por la red han circulado muchísimos insultos hacia los fans de cierta pareja, razones de odio para otras y demás. Yo pertenezco a un lado de la moneda, pero cuando agreden a mi colectivo no me están agrediendo a mí. Porque por el nombre se te mete en el mismo saco y eso no es algo que se pueda evitar, pero se puede discernir entre lo que respecta al colectivo y a la individualidad. Si alguien me dijera: Los narutards son todos unos idiotas yo podría decir: puede que haya muchos, pero yo no me considero una, y ya. Asunto arreglado. Pero es diferente si alguien me dijera: Tú eres idiota por ver naruto. Porque aquí agredirían mi persona por pertenecer a un colectivo. Esto es también muy frecuente en discusiones de religión.
Muchas dejan de usar el sufijo de su estilo, o del que les gusta porque sufren de ser echadas al mismo costal o por querer modificar algo que va contra la regla son atacadas por el mismo grupo al que pertenecen. Es por eso necesario buscar la individualidad incluso en el mismo grupo, y no me refiero a “adaptar el estilo a mí” que es otra falacia que he leído más de una vez.
“Quiero seguir el estilo pero imprimirle mi esencia” ¿entonces por qué seguir un estilo si puedes seguir solo tu esencia?  “Soy –inserte estilo- pero de una manera original” no lo creo. Ningún estilo asiático actual es original, ninguno. Algunos son solo la manera de llamarle a un colectivo que ya existía en el pasado, como las mori girls.

Nadie puede ser original al vestir. A menos que seas un diseñador y decidas sacarte algo de la manga, que aclaro, tampoco sería original, sería la modificación de algo que ya existía. ¿Y por qué al vestir no se puede ser original? Porque la mayoría compramos las cosas en las mismas tiendas, las que producen todo en serie, en masa… miles y miles de personas tienen la misma blusa que tú. – a menos que sea el suéter que te tejió la abuelita- Y esto no pasa solo con la moda, pasa en todas las esferas laborales, sociales, familiares.
La próxima vez piensa un poco más antes de usar descuidadamente la palabra original, como solía hacer yo. O ponerte agresiva al momento en que agreden al que crees tú grupo de pertenencia.


Por ejemplo ahora, yo no estoy escribiendo para una sola persona, sino para un colectivo de ellas que tienen ideas similares y que por ello siguen Strawberry Fields. No estoy poniendo a todas en el mismo saco, ni siquiera señalando, pero ojalá este post sirva para entender un poco más de lo que hacemos. De lo que decimos y de lo que nos gusta hacer. No somos originales, y no debemos sentirnos mal por eso. Nos gusta sentirnos apoyadas por un colectivo, y eso es parte de ser personas, está bien, pero no debe quedar en eso. El grupo de pertenencia debe servir para buscar la individualidad, lo que es propio y lo que no. Recuerda, la moda es el accesorio de tu estilo de vida, de tu filosofía, de tu modo de concebir la realidad, de hablar, de pensar, de lo que consumes para nutrir tu pensamiento.

En la colectividad busca tu individualidad y en la misma busca esa pizca de originalidad que puedes sacar de cualquier cosa. 


5 comentarios:

  1. Entiendo perfectamente todo lo que has dicho. ¿Por qué? Porque a mi me tachaban de rara y luego incluso en los colectivos de estilos te dicen "no eres tal ni cual" y eso hace que tu autoestima baje xD
    Me encantó la entrada^^

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  2. Me parece una bonita reflexión (: nunca me senti con la necesidad de acuñarme el adjetivo de original para sentirme mejor, ni acepte el de rara, para nada. Pero entiendo perfectamente por que suceda.

    Te recomendaría nada más darle formato a tu texto, esta un poco largo y los parrafos todos pegados, disfrute mucho leerlo pero me costó trabajo.


    Saludos de Yo, Lolita: http://yo-lolita.blogspot.com ♥

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    1. Es la primera vez que escribo tanto en este blog. El formato aun me parece muy pequeño, trataré de arreglarlo porque por el diseño de éste me cuesta trabajo. Me da gusto leerte Nadia. Saludos!

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  3. En lo personal ninna me gusta mucho tu redacción y la manera en la que te expresas, esta entrada es un claro ejemplo de ello ❤

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  4. Me fascino leerlo ya que nunca me habia puesto a considerar esto pues solo habia pesado que yo era yo por mas rara me llamasen xD aunque ya estoy creciendo y voy madurando y me di cuenta de eso, esa necesidad de pertenecer a un grupo ya sea muy especifico o muy aplio y es algo que como persona te llena, pero realmente me ayudaste un poco a encontrar respuestas y entenderme mejor gracias :3

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